Deporte. No hay que darle más vueltas. Cayó el Ademar, venció el Valladolid. Instantes para el aprendizaje. Son historias que se repiten cíclicamente y que tanto leoneses como vallisoletanos las han disfrutado y sufrido en sus propios carnes.
Fue un partido lleno de emoción y sin casi diferencias, aunque hubo momentos en que ambos equipos parecían poner tierra de por medio, la sentencia nunca llegaba.
Un encuentro más que atráctivo para los aficionados no afines a ninguno de los conjuntos, porque los intercambios en el electrónico eran constantes y la emocioción prevaleció en todo momento.
Aprendió el Ademar de otras envites con una mejor defensa y pudo ganar a su enemigo de toda la vida, pero se complicaron las cosas de tal manera que todo lo que pudo salir mal, acabó saliendo peor.
El At. Valladolid se vio en el último medio minuto defendiendo un empate, pero a falta de un puñado de segundos recuperó un balón que le acabo dando un triunfo increíble.
Luego, lágrimas de impotencia y despedida. Paciencia, el nuevo Ademar aún está aún creciendo. Paciencia y tranquilidad.

