Triunfo con letras mayúsculas. El Ademar sufrió de lo lindo ante un Puente Genil que lo intentó todo, pero que no vive sus mejores momentos. Adrián y Lodos abrieron el marcador y Álvaro, inmenso en la portería en los primeros minutos, ponían por delante a los de casa.
Luis Puertas fue recibido como merece. Gran ovación para el técnico, que lleva unido al equipo desde la cantera. Es decir, toda una vida.
Al otro lado, Simonet, espectacular central y dos exademaristas, Thiagon y Semedo. Sin duda, jugadores más que capacitados para no estar luchando por el descenso.
A los quince de partido, la igualdad era máxima (6-6) y el equipo del paraíso del membrillo se ponía por delante tras un penalti (6-7). Las cosas no funcionaban en esos momentos. Diez para el descanso y tres abajo (6-9). No salía nada y la preocupación, en aumento. La solución intentó llegar con un tipo muerto. Los andaluces se marchaban en el marcador (6-11). Hasta Gonzalo fallaba los penaltis.
Entonces, el club leonés apostó por jugar cada segundo como si les fuera la vida en ello. El fin de la primera parte no traía buenas noticias, sino todo lo contrario (11-16).
Sebas Simonet en la grada, Jaime Fernández también, hombres que han sido importantes para el Ademar y no que no querían perderse el choque.
Tras el descanso, no cambiaban las cosas, el Puente Genil comenzaba a vislumbrar el triunfo (16-21, 41 m. 30 segudos). El precio era caro, en una acción de Semedo tras conseguir gol se tenía que retirar lesionado. Justo en ese momento llegó la reacción. Robos de balón continuos y una lucha tremenda sobre la pista azul, dejaba las diferencias en un tanto a falta de diez minutos.
En esos momentos, el municipal daba la impresión de ser una caldera a punto de explotar. El Ademar se ponía por delante a falta de poco menos de cinco minutos. Gonzalo anotaba de penalti a falta de segundos y Los de Puertas hacían posible lo imposible.

