El Palacio de los Deportes vivió este domingo una de las grandes citas del curso. Más de 3.000 espectadores llenaron las gradas para recibir al todopoderoso FC Barcelona, líder invicto de la Liga ASOBAL, en un partido en el que el Abanca Ademar aguantó media hora al máximo nivel antes de ceder con claridad: 28–38.
Un inicio sin complejos ante el campeón
El equipo de Dani Gordo firmó un inicio muy serio, con un 6–0 intenso y mucho acierto en ataque. Rodrigo Benites hizo daño desde el pivote y Lindqwist y Miñambres aprovecharon bien sus lanzamientos para colocar un ilusionante 7–5 en el marcador. León rugía y el Barça se veía obligado a remar.
Sin embargo, los errores no forzados de los leoneses y la calidad individual azulgrana cambiaron el guion en pocos minutos. El lateral francés Tim N’Guessan y el pivote Ludovic Fàbregas lideraron la reacción culé, castigando cada pérdida a la contra hasta firmar un parcial demoledor que volteó el resultado y abrió la primera brecha seria del choque. Al descanso, el 17–22 ya reflejaba la superioridad visitante.
La entrada de Nielsen rompe el partido
En la reanudación, el Barça dio otra vuelta de tuerca. La entrada del guardameta Emil Nielsen resultó decisiva: el portero danés encadenó paradas de mucho mérito y convirtió en oro el trabajo defensivo de su equipo, mientras la diferencia se disparaba por encima de la decena de tantos. El Ademar, ya a remolque, intentó mantener el tipo con rotaciones constantes y pensando también en el exigente compromiso europeo del martes ante el Partizan de Belgrado.
El 28–38 final evidencia la distancia actual entre ambos proyectos, pero deja también la imagen de un Ademar valiente, capaz de competir de tú a tú durante el tramo inicial, y de un Palacio entregado que respondió como en las grandes noches. El objetivo ahora pasa por transformar ese ambiente y esa energía en puntos en la liga y en una buena actuación en Europa.

