Se le acaba el tiempo de relax a los integrantes de la Cultural. Después de un año muy duro por el descenso, la metamorfosis que va a vivir la entidad blanca es total.
Lo más positivo de todo está en el capítulo de abonados. La gente sigue enchufada al fútbol y son cerca de 8000 afícionados los que han sacado su carnet.
Mientras, poco se puede hablar del equipo. Mientras mayoritariamente el socio apostaba por Rubén de la Barrera, el nuevo director deportivo no apostó por él y y sí por un amigo como es Jandro Castro. Ahora De la Barrera luchará por llegar a Primera División y Jandro Castro por convencer a una masa social que poco sabe de él.
El mayor problema que surge en la Cultural se asemeja al del pasado año. Todo el tiempo que se tenía desde que acabó la liga, da la impresión de no haber servido de nada. Tanto miércoles, como jueves, se realizarán las pruebas médicas y el viernes a las 9:00 de la mañana tendrá lugar el primer entrenamiento. El sábado y el domingo habrá jornada de descanso.
Mientras, la misión del director deportivo no es otra que formar un equipo ganador que tenga como objetivo ser primero al final de la temporada. No sólo las otras escuadras son rivales, sino el factor tiempo juega en contra del conjunto leonés que pagó la pasada campaña un duro peaje por la misma razón.

