A lo largo de una temporada siempre hay partidos que los entrenadores tienen señalados en rojo. El de este sábado pertenece a ellos. Llega el Nava al Pabellón, un equipo que ocupa la última plaza, pero que años pretéritos ya ha hecho daño a la entidad marista.
Ambas escuadras se juegan mucho. Los de Luis Puertas tienen que ganar como sea porque de caer situación se complicaría mucho, los castellanos porque ocupan la última plaza y necesitan tomar algo de oxígeno para tener fe en la salvación.
Una de las claves va a estar en la grada. El municipal leonés tiene que empujar a los de Luis Puertas a la senda de la victoria y acudir a las llamadas de auxilio que a buen seguro se producirán durante los sesenta minutos del choque. Los de Nava no estarán solos. Varios aficionados acudirán a la llamada del balonmano y la cercanía de las ciudades invita al desplazamiento.
Pase lo que pase el Ademar busca dos hombres en el mercado. Uno de ellos será un partido con experiencia y de la mayor garantía posible, el otro un todo terreno. Es decir, un hombre que ataque y defienda (18:00 horas).

