De principio a fin. Así compareció el Ademar en la la mítica cancha del Quijote Arena. Desde los primeros minutos los jugadores de Luis Puertas hicieron fácil el balonmano y no dejaron resquicio alguno para la amenaza manchega.
Alvaro estuvo extraordinario en la portería y fue una pesadilla para el cuadro rival. No sólo el portero destacó, el juego coral con anticipaciones, el juego en los extremos, la primera línea, la defensa, todo cuajó a un gran nivel.
Gonzalo puso el espectáculo desde el extremo. La rapidez del leonés fue su mayor fortaleza. Cayetano Fanco, presidente la entidad, hablaba de la oferta de renovación que tiene el jugador encima de la mesa. «La situación está en en stand-bye», dijo el máximo mandatario. Lo cierto es que sería una pena perderlo. Máximo realizador de la liga hace del balonmano algo fácil. Gran tipo Gonzalo.
Otro chaval, otro leonés que no puede caer en el olvido de estas líneas. Sergio Sánchez es un portento. Recuerdo a tantas cosas al rubio de ojos azules Jaime Fernández… Ese que con un último lanzamiento que sacó de milagro Saric estuvo a punto de vencer al Barcelona. Jaime eligió la ingeniera aeoronaútica porque al final no podía compatibilizar el balonmano con la carrera. El esfuerzo de Sergio y su implicación dignifica su persona. Trasladarse casi todos los días de León a Valladolid, volver, los viajes del equipo, entrenar. Lo dicho, un ejemplo, pero lo normal es que más pronto que tarde tenga que elegir.
El partido pudo peligrar con el 24-26, pero fue un espejismo. Fue la última intentona y esfuerzo del Ciudad Real que luego acabó pagando con el definitivo acelerón de un Ademar que estrenaba técnico, 27-33 para los de Luis Puertas.

