No pudo ser. El Ademar cayó en Cuenca víctima de sus propios errores y porque el adversario fue mejor. Luis Puertas sumó su primera derrota como entrenador en un choque en el que el corazón del equipo no fue suficiente.
El mayor acierto del Cuenca fue clave y ni la portería, ni la defensa leonesa estuvieron en sus números. Sin duda, el poco acierto en la zona de trincheras del equipo fue la mayor de las claves.
La primera parte fue más igualada, pero el Ademar no estaba cómodo. El ritmo lo marcaban los conquenses que se fueron con dos goles de ventaja al descanso (15-13).
Los leoneses lo intentaron en la segunda mitad, pero las cosas no salieron y los locales incluso aumentaron las distancias para llegar a un final un tanto exagerado. (30-24).
Esto no para. Aún queda mucha liga y a pesar de dar un paso atrás en la lucha por Europa, quedan partidos para conseguir el objetivo final.

