Cultural, camino a la perdición (2-0)

No hubo música en el coche. Ni ganas de parar a comer algo, ni de llegar a casa. Sí se pasaron los litos kilométricos entre confesiones, reflexiones y decenas de llamadas.

Alguien me dijo una vez que «por la pena te entra la peste». No puede tener más fuerza esa reflexión tras lo visto en Salamanca. La Cultural actual es un equipo de mentira. Su líder no puede ser un entrenador perdedor, anticarismático y que provoca un sentimiento de pena inmenso. Flaco favor se le está haciendo a Jandro que acabará esta historia solo y en la calle.

Planteamiento ruín, pero no sorprendente. No es cuestión de planes, esquemas o dibujos tácticos. Lo primero, premisa fundamental. Suficiente tiempo se lleva de temporada para contemplar que la plantilla de la Cultural es vulgar y carente de mordiente y amor propio.

El fútbol que practica suele ser pírrrico (no obtiene resultado positivo alguno) y obsceno para una apuesta de volver a militar en la liga profesional.

Saltó esta Cultural a competir con Unionistas con un balompié en blanco negro, lento, intentando mantener la portería a cero y buscando encontrar la fortuna de un error contrario como ocurrió en Almendralejo.

Falló la que tuvo el cuadro visitante y poco a poco Unionistas fue creciendo. Contempló que el rival no era tan fiero como lo pintaban y metió adrenalina al combate. Mientras se hacía de noche se construía la obra magna. El desatino del portero recordó al comienzo de la historia de la Primera RFEF. Aquella jugada esperpéntica entre Galas y Dani Sotres. El portero nunca levantó cabeza. San Román se lío de nuevo y condenó a los suyos que llevan condenados desde que pisaron por primera vez León.

No hay más. Próxima cita en casa ante Arenas de Getxo. Luego a Logroño. Ayer intentaba animar Antonio Martínez a unos jugadores apatridas y mercenarios. No hay tiempo para malvados.

Al final, cerca de la espectacularidad del Tormes encontramos un rincón especial antes de tomar la Ruta de la Plata. Allí estaba, San Manuel Bueno y Martir, de Miguel de Unamuno. Volví a recordar… Los aficionados. Las Banderas. Los cientos de kilómetros. Menudo lío. Mejor carecer de sentimientos. Turno para Iván Bravo. «Gambito de Dama». Movimiento de ajedrez donde la dama sacrifica a su peón para tomar el control.

Al final siempre pasa lo mismo. Esto es sólo fútbol, un circo, o no?.

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