Todo equipo que se precie tiene que tener un gran grito de guerra. Tiene que ser algo contundente, algo que haga temblar al enemigo que aguarda una batalla inminente.
La Cultural de Ziganda lo tiene y desde luego, llama la atención. Antes de cada encuentro llega la charla técnica y justo antes de salir al césped, todos gritan al unísono: «11 burros, 22 cojones».
Tras ese instante, que se vivió en la antesala del partido de Copa ante el Athletic, los jugadores saltaron posteriormente al césped en busca de la victoria. Tan solo un par de instantes y otra par decisiones arbitrales impidieron a la Cultural alcanzar los cuartos de final de la Copa del Rey.

