Sábado. Primera hora de la tarde. Mala hora las cuatro y cuarto para jugar al fútbol. Incluso horario complicado para una afición que no puede olvidarse lo que ha costado subir de categoría.
Diez minutos de partido y ha pasado de todo. Sobrino no marca, pero sí el Castellón. Dos tantos, el segundo de Barri y la depresión se instala en el Reino.
Más malas noticias, con la ausencia desde inicio de Barsic, es Fornos el que también se lesiona y Raúl Llona tiene que reinventarse para sacar algo positivo.
El portero del Castellón no se aprecia si es bueno o malo, mientras Edgar Badia sí sobresale en la Cultural.
Manu Justo marca nada más pisar el césped. La grada achucha al Castellón, pero los visitantes aguantan y dormitan la tarde.
Los últimos instantes ajustician el mal encuentro culturalista y llega el tercero, y la estúpida expulsión de Iván Calero por algún comentario no bonito a uno de los colegiados.
Lo peor, la derrota y la imagen. Lo mejor, llega semana de derbi. Poco se hablará durante la semana de este encuentro y sí del derbi del siguiente domingo.
Jugar contra el Real Valladolid no es cosa menor. Puede pasar de todo. Ganar en Pucela cambia el panorama, perder es poner minas de guerra a la carretera por la salvación.

